
¿Por qué probamos cada lámpara IR individualmente? (Y por qué eso es importante para su equipo)
Cada tubo de lámpara que sale de nuestra fábrica pasa por una serie de pruebas de voltaje y aislamiento. No se trata de una “muestra aleatoria” del lote; no se prueban solo cada décima unidad. Se prueban todas ellas.
En el mundo de la calefacción industrial de alta potencia, un pequeño orificio en el cuarzo o algo de suciedad en los electrodos no es simplemente un “defecto”. Es un problema que puede causar daños graves. Un solo punto defectuoso puede provocar un arco eléctrico catastrófico, y eso es algo que nadie quiere.
Identificando los defectos ocultos
Las lámparas IR industriales tienen una vida difícil. Están expuestas a altas temperaturas y a estrés constante. Cuando se conectan a un circuito de alta tensión, su aislamiento debe ser impecable.
Para asegurarnos de ello, aplicamos una tensión mucho mayor de la que realmente recibirán en su equipo. En esencia, estamos tratando de “ romper” las lámparas. Si hay una grieta microscópica o una soldadura deficiente, la prueba fallará inmediatamente.
Es mejor que la lámpara falle en nuestras pruebas, en lugar de causar daños en su equipo después de haberla instalado allí.
El problema de las fugas lentas
Los picos de voltaje son un problema, pero también verificamos la resistencia del aislamiento. Puede que una lámpara pase las pruebas rápidas, pero aún así tenga fugas. Quizás el cuarzo esté contaminado o las tapas no estén bien selladas. Estos son los problemas silenciosos. No causan fallos inmediatos, pero con el tiempo pueden causar daños graves.
Al medir la resistencia, nos aseguramos de que la electricidad permanezca donde debe estar: dentro del circuito del filamento.
El sacrificio necesario
Ser tan estrictos significa que tenemos que desechar más piezas defectuosas. Nuestros desechos aumentan porque nos negamos a enviar piezas que no funcionen adecuadamente. Pero hacemos esto para que usted no tenga que lidiar con esos problemas. Recibirá una lámpara que funcione perfectamente. Sin cortocircuitos ni fusibles quemados. Solo calor.
Una cosa importante: podemos garantizar que la lámpara es segura cuando sale de nuestra fábrica, pero no podemos reparar sus conexiones eléctricas. Una lámpara certificada no evitará daños causados por cables dañados o terminales sueltos en su horno. Asegúrese de que sus conectores estén en buen estado, y todo estará bien.