
En una habitación de bebés, incluso el zumbido suave de un calentador puede resultar molesto, especialmente cuando el suelo está frío. Los calentadores convencionales, que absorben el aire, lo calientan y luego lo expulsan, tienden a hacer que la habitación se sienta sofocante y seca. Eso es lo último que se desea cuando hay un recién nacido durmiendo cerca. Nosotros diseñamos este calentador de infrarrojos con llama simulada para calentar el espacio de manera diferente: calienta a las personas y las superficies, no al aire. De esta forma, la habitación permanece tranquila, limpia y cómoda.
¿Qué realmente ocurre dentro del aparato? Este dispositivo utiliza un elemento de fibra de carbono que emite calor por radiación, tal como lo hace el sol: de manera directa, precisa y rápida. No hay combustión, ni consumo de oxígeno, ni necesidad de ventilador. Funciona casi en silencio, sin corrientes de aire ni ruidos bruscos que puedan despertar a un bebé que duerme profundamente. Se siente el calor en cuestión de segundos, no minutos. Está diseñado para enchufes estándar de 120V; su consumo varía entre 700W y 1500W, dependiendo del modelo. Incluye también un termostato integrado para mantener una temperatura constante. La seguridad está garantizada: cuenta con protección contra vuelcos y corte automático en caso de sobrecalentamiento. La superficie exterior permanece fresca al tacto.
Por qué esto es ideal para los bebés Cuando hay un bebé en la casa, la seguridad y la comodidad son lo más importante. Dado que este calentador no consume oxígeno, se evita esa sensación de sequedad que suelen causar los calentadores de aire forzado. Tampoco hay riesgo de monóxido de carbono proveniente de aparatos que queman combustible. Al no haber ventilador, la noche permanece realmente silenciosa, lo cual es ideal para habitaciones de bebés y dormitorios. Gracias al calor radiante, uno se siente cálido rápidamente, por lo que el aire puede estar a una temperatura más baja mientras uno sigue sintiéndose cómodo. Esto significa menos cambios de temperatura, menos perturbaciones y un ambiente más estable para alimentar, dormir o jugar.
Qué es necesario tener en cuenta El calor por infrarrojos es direccional, por lo que su ubicación es importante. Coloque el calentador frente al área donde se sientan o junto a la cuna, manteniéndolo a al menos tres pies de distancia de los objetos y personas. Calienta lo que está “justo frente a él”, por lo que es posible que observe superficies calientes y rincones más fríos. Si desea que toda la habitación esté cómoda, considere combinarlo con un circulador de aire de baja velocidad. Y, como con cualquier calentador eléctrico, concéntrese en usar un circuito dedicado y evite usar extensiones eléctricas. Así, el rendimiento será consistente y todo estará seguro.