
Deje de permitir que el frío arruine sus ganancias en su terraza. Es frustrante ver que las mesas al aire libre permanecen vacías solo porque la temperatura es baja. La mayoría de los dueños de restaurantes intentan utilizar calentadores convencionales, pero el problema es que estos solo calientan el aire. Y como el aire se mueve, una simple brisa puede llevar toda esa caloría directamente sobre las cabezas de los clientes. Por eso utilizamos calentadores infrarrojos empotrados en el techo. En lugar de luchar contra el viento, estos dispositivos dirigen el calor directamente hacia los clientes. Es como estar sentado bajo el sol en un día otoñal fresco. Mantenerlo limpio y acogedor Nadie quiere que una máquina voluminosa arruine la atmósfera de su terraza. Al instalar los calentadores en el techo, prácticamente desaparecen. Además, el techo ayuda a dirigir el calor hacia donde realmente se necesita. No nos basamos en suposiciones para determinar dónde colocarlos. Calculamos exactamente cuánta energía se necesita por metro cuadrado para elevar la temperatura de la terraza en unos 5-10°C. Eso es suficiente para evitar que la gente tiemble, lo que significa que se quedarán más tiempo, pedirán otra bebida y realmente disfrutarán del lugar. La herramienta adecuada para el trabajo Si su terraza está expuesta a las condiciones climáticas extremas, necesita calentadores de onda corta infrarroja. Otros tipos de calentadores necesitan un “burbujón” de aire caliente para funcionar, pero los de onda corta pueden penetrar el viento sin problemas. También recomendamos conectarlos en zonas específicas. No tiene sentido calentar un rincón de la terraza donde nadie está sentado. Solo hay que aumentar la temperatura donde están las personas. Simplemente. Algunas cosas a tener en cuenta Hay que tener cuidado: estos dispositivos consumen mucha energía. No se puede conectar simplemente un calentador de alta potencia a un enchufe cualquiera. Su panel eléctrico debe ser capaz de manejar esa carga; de lo contrario, los fusibles se quemarán justo en medio de una hora pico. También hay que tener cuidado con la ubicación. Si los coloca demasiado cerca unos de otros, se crearán “zonas calientes”. Sus clientes sudarán en un lugar y tendrán frío a solo dos metros de distancia. Preferimos distribuirlos de manera que el calor esté uniformemente distribuido en toda la terraza. Al final, es cuestión de matemática simple. Cuando su terraza está caliente, vende más mesas. Deja de perder dinero debido al clima y logra que su espacio al aire libre funcione todo el año.